Como con la leche, también los detergentes se pueden comprar en disrtibuidores automáticos. La botella, la compras la primera vez y cuesta 50 cents, después, puedes rellenarla todas las veces que te dé la gana. Yo compro: detergente para ropa, detergente para ropa delicada, friegasuelos, lavaplatos y desinfectante.
Me parece una idea tan buena (y tan lógica) que no sé por qué no se hace así siempre, en todas partes. Los detergentes tienen un precio más bajo, y los hay de distintas tipologías, dependiendo de tus intereses, desde muy económicos, a completamente biodegradables, basados en vegetales, o a km 0. Para la ropa, por ejemplo, compro un detergente a base de aceite de cáñamo, y me cuesta 1.45 € el kg. El lavaplatos cuesta 1 € el kg. Es muy denso y concentrado, un kg dura tranquilamente 5 meses!
Los distribuidores se encuentran en muchas ocasiones dentro de grandes superficies comerciales, aunque yo prefiero los detergentes que venden en la tienda ligera (Negozio Leggero).
Reduciendo residuos!